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‘Hecha con amor’: Una visita a tres restaurantes Hispanos en KCK que traen un poco de Mexico

Nota del editor: Algunas entrevistas para este artículo fueron hechas en inglés y se han traducido al español. Read an English version of this story here.

Caminas por la avenida Central en Kansas City y vas a ver restaurantes hispanos alineados uno junto a otro.

Unas cuadras al norte por la avenida Minnesota, es igual.

Yo me mudé a Kansas City hace nueve meses y nunca había ido de visita. Mis padres se fueron de la Ciudad de México y emigraron a Estados Unidos cuando yo tenía 4 años. Toda mi familia todavía vive en México.

En todos los lugares que he vivido, siempre trato de encontrar restaurantes y negocios que me hagan recordar la comida de México. Cuando llegué a Kansas City descubrí a Wyandotte County.

Wyandotte County es de los condados más diversos en todo el país, una variedad de gente, idiomas, culturas y, por supuesto, comida. En un condado donde el 40% de la población es blanca, el 29% es hispano y 21% es negro, según los datos del censo, los restaurantes son de las características que destaca la diversidad.

Desde la primera vez que visite Wyandotte County, y la ciudad de Kansas City, se han convertido en mi casa fuera de casa. En un esfuerzo para dar atención a las culturas en esta esquina de Kansas, el Kansas City Star visitó tres restaurantes con dueños Hispanos alrededor de la ciudad, y hablamos con la gente que hace la comida, los restaurantes y la comunidad, el epicentro de la cultura que amo.

La entrada a GG’s Barbacoa: “Es un pedacito de Tabasco aquí en Kansas”, dijo el dueño Gabriel Gonzalez.
La entrada a GG’s Barbacoa: “Es un pedacito de Tabasco aquí en Kansas”, dijo el dueño Gabriel Gonzalez. Emily Curiel ecuriel@kcstar.com

Contacté a Danny Silva, el presidente y CEO del KCK Chamber of Commerce, para que me ayudara a identificar y me acompañara a tres restaurantes: GG’s Barbacoa Café, Micheladas Culiacán y El Pollo Rey. Silva ha vivido en el área por casi siete años. Originalmente de Chicago, el papá de Silva es de México y su mamá de Guatemala. Él creció en vecindarios hispanos en Chicago y fue a la Universidad de Missouri-Kansas City.

En su trabajo, le gusta salir a la comunidad e ir a juntas en diferentes restaurantes para introducir a la gente a la comida y la cultura en KCK.

“La comida es una parte importante de la cultura,” dijo Silva. “Es muy padre que la gente tenga la habilidad de comer la comida que les gusta, sea en Guatemala o México o Puerto Rico.

“Creo que es una buena conexión a nuestra comunidad, poder probar la comida que nuestras mamás cocinaron, o ir a restaurantes que fuimos cuando éramos niños.”

GG’s Barbacoa

Lo primero que te pega cuando entras a GG’s Barbacoa en Kansas City, Kansas no es el olor. Es el calor. Por alguna razón es insoportable y cómodo.

Cuando regreso a la ciudad de México y como en restaurantes, entro a tiendas o me quedo a dormir en la casa de mi abuelita, me acuerdo que ninguno de estos restaurantes tienen aire acondicionado.

Te quedas sentado en el calor, no importa qué tan desagradable sea, y te sientes como en casa.

El día que fui a GG’s con Silva, estábamos a 90 grados. Me encanto.

Gabriel González abrió GG’s en el 2019 con su esposa, Lourdes Avalos. González, de 48 años, saluda a todas las personas que entran al restaurante.

Aunque nació en Tabasco, México, González se mudo al pueblo chiquito de Agua Dulce en Veracruz México cuando era niño. El bromea que no es de ningún lugar porque su acento no es de Veracruz o Tabasco.

Gonzalez trabajó en construcción con sus tíos cuando era joven pero odiaba el trabajo. Tenía un sueño de ser dueño de una taquería o una tiendita.

Gabriel Gonzalez, parte dueño de GG’s Barbacoa en Kansas City, Kansas, espera a clientes durante la hora del almuerzo. El abrió GG’s con su esposa, Lourdes Avalos, que está en 1032 Minnesota Ave., en el 2019.
Gabriel Gonzalez, parte dueño de GG’s Barbacoa en Kansas City, Kansas, espera a clientes durante la hora del almuerzo. El abrió GG’s con su esposa, Lourdes Avalos, que está en 1032 Minnesota Ave., en el 2019. Emily Curiel ecuriel@kcstar.com

“Me gustaba lo del chef”, dijo González. “Incluso, tenía una intención de ir a trabajar en barcos, como cruceros.”

Cuando emigró a KCK en 1999, su deseo de trabajar en la industria de los restaurantes era muy fuerte. Pero primero, necesitaba aprender a cocinar.

Su primer trabajo fue en McDonalds. De allí fue a trabajar al Boston Market, después Danny’s Bar and Grill. En cada lugar fue mejorando su habilidad para cocinar y dirigir una cocina.

En el 2014 solicitó trabajar como asistente de cocina en el Children’s Mercy Park, donde juega el equipo de fútbol de Sporting KC. Después que empezó su trabajo, lo contrataron como cocinero. Los empleados sabían que González era amable, aprendía rápido y tenía talento para cocinar.

En el 2015 González consiguió otro trabajo como cocinero en Arrowhead Stadium y algunos días trabajaba en los dos lugares. En Arrowhead, su jefe le empezó a llamar GG.

Después de unos años él se aburrió. Se dio cuenta que no podía avanzar más en su carrera. Le había contado a su esposa la idea de abrir un restaurante. Ella estuvo de acuerdo que ya era tiempo.

Los dos encontraron un edificio en la avenida Minnesota. Fueron los únicos empleados.

Todavía siguen trabajando solitos. El menú, un póster blanco laminado que está colgada por la ventanilla, está escrito en inglés y español. Los 36 platillos, que son para el desayuno, la comida o la cena, y también con postres y café, están desplegados en fotos en el menú.

Venden huevos estrellados con salsa roja y plátanos con crema (los plátanos son de mi comida favorita y mi mamá las escondía cuando las cocinaba). Tienen pozole rojo que lo hacen con pollo y huesos de puerco. Y venden las quesabirrias, el platillo más popular.

El platillo de quesabirria es el más popular y se adhiere a las raíces tabasqueñas del du eño Gabriel González.
El platillo de quesabirria es el más popular y se adhiere a las raíces tabasqueñas del du eño Gabriel González. Emily Curiel ecuriel@kcstar.com

Su menú se apega a sus raíces tabasqueñas. La mayoría de la carne es barbacoa, carne que se cocina durante varias horas con un adobo de chile guajillo, chile ancho, tomate, cebolla, comino, ajo, pimienta y clavos de olor. Avalos hace el adobo.

Si vas durante el horario del almuerzo, es difícil encontrar un lugar para sentarse. Las pocas mesas que hay en el centro del restaurante y los bancos que están alrededor del lugar se llenan.

El español está en el ambiente, en parte de los clientes y la música. Mis padres siempre insistían en la importancia de nunca olvidar el español. Es una preocupación que tengo viviendo en una ciudad y un país donde el inglés es el idioma principal. Pero no tengo esa preocupación en GG’s.

Ordené los quesabirria tacos porque es el platillo que González recomienda a nuevos clientes. Es fácil ver por qué. Las cuatro quesabirrias están llenas con barbacoa que se derrite en tu boca y con queso mozzarella y tortillas de maíz. También tienen cilantro y cebolla picada. Y viene con una sopa.

González tiene planes grandes para el restaurante. Le gustaría agregar un patio al lado. Cuando sus hijos crezcan se va a quedar abierto en las noches. Ahorita, cierra a las 5 de la tarde para poder atender a su hijo e hija. Pero, en realidad, espera que más gente vaya a comer.

“Es una comida hecha con amor”, dijo Gonzalez. “Es un pedacito de Tabasco aquí en Kansas.”

Micheladas Culiacán

Esto es diferente.

Cuando entras a Micheladas Culiacán, en la avenida Central, de inmediato ves lo que vas a ordenar: una michelada, una bebida color rojo y naranja que es popular en todo México, y muy común en la playas. Es un cóctel con cerveza, tomate, sal y limón.

Y son ricos en días cuando hace calor.

En Micheladas Culiacán, que abrió en el 2017, la dueña, Jenny Barraza, las hace con su propio estilo. La orilla del vaso está lleno de camarones y carne seca.

Una michelada puede ser una comida, estás lleno si la puedes acabar.

“Es una receta de la casa”, dijo Barraza. “Tienen mucho limón las Micheladas de nosotros.”

Barraza le demoró cuatro días, experimentando con diferentes ingredientes, como un experimento de química, para perfeccionar la michelada.

Ella no me dijo los ingredientes, prefiere que eso sea privado.

Jenny Barraza, la dueña de Micheladas Culiacán, prepara la michelada. Llena el rin del vaso con camarones y también le pone carne seca.
Jenny Barraza, la dueña de Micheladas Culiacán, prepara la michelada. Llena el rin del vaso con camarones y también le pone carne seca. Emily Curiel ecuriel@kcstar.com

Barraza abrió el restaurante con el deseo de traer un elemento y estilo de Culiacán a Kansas City, Kansas. Culiacán es una ciudad en la parte noroeste, en el estado de Sinaloa. El mar está a media hora de la ciudad.

“Vienes aquí y te pruebas cosas que son muy diferentes”, dijo Edgar Galicia, el director del Central Avenue Betterment Association.

Micheladas Culiacán realmente no es un restaurante o un bar. Puede ser las dos cosas pero también puede ser ninguna de las dos. Es completamente diferente de los restaurantes hispanos en KCK.

Barraza quería un restaurante que sirviera botanas. Venden jícama, una delicia con sal, limón y chile. Hay pepino, que también se puede comer con sal y limón, pero le puedes poner lo que te guste.

Y también venden camarones y carne seca, la de ellos es muy delgada, no como la carne seca que se compra en los supermercados.

Igual a GG’s Barbacoa, la música te pega en los oídos. Es muy fuerte y puede ser difícil escuchar a la persona que está sentada junto a ti.

El sudor empezó a gotear en mi cara. Estaba acalorado cuando ordené mi primera michelada. Nunca había tomado una.

Es difícil describir el sabor. Sabes que está lleno de cerveza y limón pero no sabe a cerveza, pero eso puede ser una trampa. Si tomas una muy rápida es posible que te vayas a marear (Una nota a mis editores: yo no hice eso).

Un plato de fruta, camarones, carne seca y papitas se sirve con una variedad de cervezas en Micheladas Culiacán. La dueña, Jenny Barraza, abrió el restaurante con un deseo de traer un poco de Culiacán, México, su hogar.
Un plato de fruta, camarones, carne seca y papitas se sirve con una variedad de cervezas en Micheladas Culiacán. La dueña, Jenny Barraza, abrió el restaurante con un deseo de traer un poco de Culiacán, México, su hogar. Emily Curiel ecuriel@kcstar.com

Barraza nació en Culiacán pero se mudo a Los Angeles cuando era adolecente. Cuando llegó a KCK en 1997 se dio cuenta que no habían muchos restaurantes hispanos. Eso la deprimió.

“Era triste”, dijo Barraza. “Yo hasta me quería regresar (a California).”

Yo entiendo. Cuando me mude a Austin después de cuatro años viviendo en la ciudad de México extrañé las comidas que estaba acostumbrado a comer.

Barraza se ha sorprendido de que tanto ha crecido el negocio en los casi cinco años que Micheladas Culiacán ha estado abierto. Le ha llegado gente desde California y le comenta a ella que su michelada es la mejor que han probado.

Ella entiende la importancia de tener estos restaurantes en esta ciudad. No importa si no es de los más populares.

“A mucha gente le gusta la comida hispana, no nadamas Mexicana, de Centroamérica, de otras partes. Es importante para dar a conocer nuestra cultura”, dijo Barraza. “Pero también por la gente que vive aquí para que no añores.”

El Pollo Rey

Cuando te estacionas en El Pollo Rey, en el sur de Kansas City, Kansas, puedes pensar que estás en un granero. El edificio es el color de un camión de bomberos. La leña que se usa para cocinar el pollo está afuera.

Empiezas a oler el pollo y huele increíble.

Más en la siguiente página Pollos enteros se cocinan sobre la lumbre en El Pollo Rey. El humo de la leña le da el sabor al pollo. “Lo que atrae es que tú entras y tu ves la parrilla, tú ves la leña, tu ves el fuego, y ellos están cocinando al frente de ti”, dijo Edna Quintana, la sobrina del dueño del restaurante.
Más en la siguiente página Pollos enteros se cocinan sobre la lumbre en El Pollo Rey. El humo de la leña le da el sabor al pollo. “Lo que atrae es que tú entras y tu ves la parrilla, tú ves la leña, tu ves el fuego, y ellos están cocinando al frente de ti”, dijo Edna Quintana, la sobrina del dueño del restaurante. Emily Curiel ecuriel@kcstar.com

El Pollo Rey es diferente comparado a los dos restaurantes que fuimos en este viaje. En realidad, no es un secreto. Te das cuenta del lugar cuando lo pasas.

Cuando entré, lo primero que note eran los pollos que estaban en la estufa en frente de mi.

Los pollos en El Pollo Rey siempre son frescos. Y sabes que uno de esos pollos va a estar en tu estómago en unos minutos. Vas a estar tan lleno que a lo mejor no te vas a poder levantar.

La orden más popular es el medio pollo, que se sirve con arroz rojo, frijoles y tortillas recién hechas. Silva y yo fuimos cerca de las 12 del día. El restaurante había estado abierto por casi media hora. Pero no sabrías eso por lo lleno que estaba. Casi todas las mesas estaban llenas de clientes.

El Pollo Rey ya es popular.

El restaurante lo empezó un padre y su hijo, José y Francisco Quintana, quienes son de Chihuahua, un estado al norte de México. Cuando Silva y yo empezamos a comer, él comentó que el sabor del pollo le recordaba a un pollo que había comido en Matehuala, una ciudad en México en el estado de San Luis Potosí, una ciudad que queda casi a mil kilómetros al sur.

Yo he ido a Matehuala unas veces, es donde mi familia y yo nos quedamos a dormir cuando manejabamos de Austin a la ciudad de México. Desafortunadamente, nunca comí pollo allí y ahora lo deseo.

José y Francisco empezaron a vender pollos en las esquinas de calles en KCK en un carrito. Era una forma de ganar dinero, dijo Edna Quintana, la sobrina de Francisco. José es su abuelo.

“Era su sueño tener su negocio”, dijo Edna, 31, quien trabajó en El Pollo Rey por 10 años hasta el 2019.

José tenía su propia receta para marinar el pollo, una receta que, otra vez, no me dijeron. Pero Edna me dijo que antes de que el pollo lo cocinan, le ponen sal y pimienta.

La leña es importante, dijo Edna. Es lo que ayuda a darle el sabor.

Edna se ríe cuando se acuerda de que tan chico era el primer restaurante de El Pollo Rey. La gente formaba una cola alrededor del edificio mientras esperaba por un lugar para sentarse. El lugar se llenaba de humo y a veces los bomberos iban porque pensaron que alguien había empezado un incendio.

En el menú: un pollo a la mitad con arroz y frijoles.
En el menú: un pollo a la mitad con arroz y frijoles. Emily Curiel ecuriel@kcstar.com

“Lo que atrae es que tú entras y ves la parrilla, tú ves la leña, tú ves el fuego, y ellos están cocinando al frente de ti”, dijo Edna. “Mucha gente cocina con carbón, entonces no le da el mismo sabor que la leña.”

El pollo es suave y rico. Y un pollo siempre es fresco. Si no se cocina ese mismo día entonces lo tiran. Las tortillas las compran frescas todos los días de San Antonio’s Carnicería y Tortilleria que está enfrente del restaurante.

Igual a las tortillas que como en México de las varias veces que he ido, estas tienen un sabor distinto y fresco. Una diferencia en México es que allí hacen las tortillas en frente de ti.

Lo que era distinto de El Pollo Rey, después de haber ido a GG’s Barbacoa y Micheladas Culiacán, era la diversidad de las personas allí, una mezcla de culturas y razas.

La mayoría de los clientes en los dos restaurantes anteriores eran hispanos, y casi todos hablaban español. Edna se da cuenta de eso. Y le gusta eso.

“El restaurante trae mucha gente de diferentes culturas”, dijo Edna. “Es importante tener un lugar que reúna a personas de diferentes culturas.”

Gabriel Gonzalez, parte dueño de GG’s Barbacoa en Kansas City, Kansas, espera a clientes durante la hora del almuerzo. El abrió GG’s con su esposa, Lourdes Avalos, que está en 1032 Minnesota Ave., en el 2019.
Gabriel Gonzalez, parte dueño de GG’s Barbacoa en Kansas City, Kansas, espera a clientes durante la hora del almuerzo. El abrió GG’s con su esposa, Lourdes Avalos, que está en 1032 Minnesota Ave., en el 2019. Emily Curiel ecuriel@kcstar.com

This story was originally published May 22, 2022 at 5:00 AM.

Aarón Torres
The Kansas City Star
Aarón Torres is a breaking news reporter who also covers issues of race and equity. He is bilingual with Spanish being his first language.
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